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En el caso de que se produzcan cortes, rozaduras o heridas de poca importancia, no es necesario la atención en Urgencias, aunque sí el tratamiento adecuado de las mismas para evitar complicaciones e infecciones.

Se debe actuar de la siguiente manera:

  1. Parar la hemorragia aplicando presión con un apósito seco o empapado en algún producto desinfectante.
  2. Mantener limpia la herida, lavando la zona con agua y jabón evitando la existencia de suciedad en los bordes de la misma, aplicar una solución antiséptica y cubrir posteriormente con un vendaje protector.

En caso de que la herida no deje de sangrar tras unos minutos de presión, será necesario la atención urgente para evitar posibles complicaciones, al igual que si ésta aparece inflamada y enrojecida o expulsa algún tipo de líquido, deberemos consultar a un médico pues se necesitará un tratamiento adicional.

 

Primeros Auxilios

 

 
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